PERMISO...
La fiebre de un sábado azul
y un domingo sin tristezas.
Esquivas a tu corazón
y destrozas tu cabeza,
y en tu voz, sólo un pálido adios
y el reloj en tu puño marcó las tres.
El sueño de un sol y de un mar
y una vida peligrosa
cambiando lo amargo por miel
y la gris ciudad por rosas
te hace bien, tanto como hace mal
te hace odiar, tanto como querer y más.
Cambiaste de tiempo y de amor
y de música y de ideas
Cambiaste de sexo y de Dios
de color y de fronteras
pero en sí, nada más cambiarás
y un sensual abandono vendrá y el fin.
Y llevas el caño a tu sien
apretando bien las muelas
y cierras los ojos y ves
todo el mar en primavera
bang, bang, bang
hojas muertas que caen,
siempre igual,
los que no pueden más
se van.
sábado, 13 de noviembre de 2010
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4 comentarios:
Medea...
me he dado cuenta que te desahogas con este blog. Habías dejado de escribir...
Yo también he dejado... y es por las circunstancias de esta vida que decidií llevar por un año.
En realidad no es tan "vida"
Yo lo veo como un paréntesis...
Oye, es más fácil que nos encontremos por msn.
me parece
Hola! Estaba blogueando por allí, y ví que interés en común tienes el libro "El Túnel" de sábato. sabes? esa es como mi biblia.
Leí algunas de tus entradas, también usas este espacio para desahogarte. A veces, las circunstancias son contrarias a nuestros deseos... es entonces cuando pedimos miel y mil deseos...
Te sigo! ;)
bueno...hmm... tu sabes mi msn
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