jueves, 28 de febrero de 2008

Si pues... uno se lee, de vez en vez se relee... y quiero pensar que jamás es el mismo texto, pues siempre las CAUSAS son las que el AZAR decida... por tanto... tan "azarientas" como éste quiera.

Tanto y más tanto que discutimos eso de las decisiones en cuanto al mismo uno que se forja... lindo... esa gran idea, gracias por incluirla.

Yo me leo en El, me releo despues... me condigo libremente con esos pactos de confianza libre, por lo que, acto seguido a tomar conciencia de ésto... me desnudo tambien... lo desnudo El... nos acariciamos... LIBRES Y FELICES, con estas palabras mias y de El, que las mias son siempre suyas, porque, como besar, cada beso que se DA, es del otro, como regalo, como señal de respeto o de admiración... siempre es del receptor... mis palabras son de El, aun que El no las quiera para si.

Entonces sí... me tengo y me tienes, mientras que en el tiempo se sigan atascando los rasgos de una vida muy terrenal que hoy por hoy no nos caracteriza.

Yo no me atrevo muchas veces a leerlo a El, pues es tanta mi admiración, que creo una falta de respeto invadir tanto su mundo... el "mundo El"

1 comentario:

Sincierto dijo...

Gracias a ti por incluir eso del azar, esa idea mágica que nos salva la vida y nos permite tener la esperanza de libertad y la esperanza de condecir al otro, condena sin cadenas, destino como llegada no como prederteminado.
Aquellos regalos desnudos son los que nos hacen llegar tan lejos, y ese atrevimiento, sin ausencia de los miedos perplejos, esa exquisita invasión en lo más fantasmal y alejado, pero profundo y puro, de aquel misterio indesifrable de la personas que amas, como nunca has amado antes.