viernes, 21 de diciembre de 2007

Cuento 1

Bastarían unos mil de esos encuentros burbujeantes con la vida, de frente y de espaldas, con las manos en alto y de cuando en cuando pequeños brincos livianos como el viento, fugaces como él, para volver a correr la vida, entre lágrimas y placeres de un Valparaíso feliz y melancólico.
(. Elige una Letra, la que sea
. La C…
. Perfecto… el siguiente párrafo comienza con C, para comenzar a escribirlo
exactamente a las 20.10)
C… (20.10)
(20.25 aprox.) Campanas… la vida nos persigue… ¿Por qué nos persigue? De tanto que la adelantamos… no lo había pensado.
El cielo raja las nubes, ese cielo, no el otro, no el de las lágrimas, el del Valparaíso feliz.
Ante el lápiz se inmovilizan, se detienen, se dirigen, se suben por él y se escapan, porque así debe ser, las palabras pertenecen más al aire que a la hoja. No nos pertenecen, no, son del aire y se revelan… y yo
(.yo no!, Quedamos en que era en plural, un texto de dos!. Nos… NOSOTROS…
.(en tono argentinesco) olvidalo… dejalo como está, solo intentaba citarte)
y yo(nos) no quería(mos) que se volara. (tanta porfía!)
Pero voló, tanto como nosotros siempre quisimos, voló y no vuelven, por tanto desear… esperar… la terrible luz verde agonizante de un semáforo, que no se deja morir, por darnos la razón una vez más, en este camino feliz, placentero como tu dices

1 comentario:

M dijo...

hola..

solo pasé por tu blog...y me gustó cómo escribias..


yo hice el mio hace poco...


saludos...