
con el permiso de los dueños... les presento el Cuento 2:
Al médico…
Rocamadour se vuelve mujer
Cuando uno sale con la Vale, alegra el día, tanto, que hasta el extrañamiento de terceros funciona como tortuosa base para una carcajada de ternura.
Cuando uno sale con la Vale los ensimismados se orbitan y un forastero se acuerda de nosotras.
Cuando uno sale con la Vale queda solo un día para volver al estudio.
Cuando uno sale con la Vale, mujeres vetustas indagan en lo ajeno.
Cuando uno sale con la Vale la tarde pierde el exceso de calor, pues no hay más distracción y no queda más atención que no sea para ella.
Cuando uno sale con la Vale, se es más feliz de la cuenta y es tan normal para ella, que más feliz a uno lo hace.
Cuando uno sale con la Vale los titulares se colorean, los kiosqueros de gracias te llenan, la señora de blusa.lmón nunca aparece.
Cuando uno sale con la Vale la gente se pone muy curiosa, te admiran y llenos de valor, admiran también a la Vale, le hablan, sonríen, y compaginan su tiempo en este breve texto, junto a su sonrisa y sus seis escasos dientes, los de la PERCU Vale.
Rocamadour se vuelve mujer
Cuando uno sale con la Vale, alegra el día, tanto, que hasta el extrañamiento de terceros funciona como tortuosa base para una carcajada de ternura.
Cuando uno sale con la Vale los ensimismados se orbitan y un forastero se acuerda de nosotras.
Cuando uno sale con la Vale queda solo un día para volver al estudio.
Cuando uno sale con la Vale, mujeres vetustas indagan en lo ajeno.
Cuando uno sale con la Vale la tarde pierde el exceso de calor, pues no hay más distracción y no queda más atención que no sea para ella.
Cuando uno sale con la Vale, se es más feliz de la cuenta y es tan normal para ella, que más feliz a uno lo hace.
Cuando uno sale con la Vale los titulares se colorean, los kiosqueros de gracias te llenan, la señora de blusa.lmón nunca aparece.
Cuando uno sale con la Vale la gente se pone muy curiosa, te admiran y llenos de valor, admiran también a la Vale, le hablan, sonríen, y compaginan su tiempo en este breve texto, junto a su sonrisa y sus seis escasos dientes, los de la PERCU Vale.
